Claves para la pesca del calamar
El otoño es sinónimo de época del año de vuelta a la rutina y, con ello, aprovechamos para vivir la experiencia que varios pescadores tienen en su día a día en la pesca del calamar.
En Asturias es muy común la pesca de esta especie. En concreto, el mejor rumbo se centra hacia la bocana de la ría, donde el Nalón se junta con el Mar Cantábrico, para terminar en la “marona”, un bajo situado a siete millas mar adentro cuyos fondos, que cada vez que se acerca el otoño e invierno, son buenos para la pesca del calamar.
No nos podemos olvidar de la preparación de los aparejos. Como pescadores profesionales, y teniendo en cuenta que, en el caso del calamar, no hay cupo de pesca, se suele utilizar seis líneas, tres por cada costado.
Es un sistema tradicional montado de la misma forma que el pescador deportivo. En cada línea se montan dos señuelos o pajaritos con un plomo pesado para que baje bien al fondo y las líneas no deriven con la corriente, manteniéndose siempre en vertical. De esta forma se sienten mejor los ataques del calamar.
Por otra parte, es muy importante que, una vez en el caladero, se realicen las maniobras pertinentes para el buen resultado de la pesca. Es decir, colocar el barco en el sitio preciso y controlar la deriva de la corriente y el abatimiento del viento para dejar caer el ancla y que la embarcación caiga justo encima de la zona querenciosa de pesca.
Si esta maniobra ya es complicada con una pequeña embarcación deportiva, hacerlo con un barco de mayor eslora se vuelve muy compleja.
Consejo: debemos poner motor avante, timón a un lado y a otro y esperar a ver dónde nos lleva el viento y la corriente para saber dónde agarrar al fondo el ancla. Para ello se debe emplear el tiempo necesario pues de esta maniobra maestra va a depender, en gran medida, el resultado de la jornada de pesca.

